Dios no perdonó a su propio Hijo

DÍA 26 / ITINERARIO CUARESMAL

Dios no perdonó a su propio Hijo

LUNES


Rom 8,31-32. Ante esto ¿qué diremos? Si Dios está por nosotros ¿quién contra nosotros? El que no perdonó ni a su propio Hijo, antes bien le entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará con él graciosamente todas las cosas?

¿Quién acusará a los elegidos de Dios? Dios es quien justifica. ¿Quién condenará? ¿Acaso Cristo Jesús, el que murió; más aún el que resucitó, el que está a la diestra de Dios, y que intercede por nosotros?

¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿La tribulación?, ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿los peligros?, ¿la espada?, como dice la Escritura: Por tu causa somos muertos todo el día; tratados como ovejas destinadas al matadero.

Pero en todo esto salimos vencedores gracias a aquel que nos amó.

Discípulo: Oh, es grande el alma que en medida de los sufrimientos Permanece fiel junto a Dios y cumple su voluntad, Y entre los más grandes arcos iris y tempestades está sin consuelo, Porque el puro amor de Dios endulza su suerte. (Diario, 995, 2)


Oremos con santa Faustina (
como el Domingo)