El Papa Benedicto XVI en su última misa del miércoles de Ceniza

El Papa Benedicto XVI  en su última misa del miércoles de Ceniza

VATICANO, 13 Feb. 13 / 01:14 pm -  Ante cientos de fieles que se hicieron presentes hoy en la Basílica de San Pedro, el Papa Benedicto XVI presidio la  última Misa del Miércoles de Ceniza de su pontificado  invitándonos   a volver a Dios con todo el corazón en esta Cuaresma  y pidiéndole a todos sus fieles que lo recuerden especialmente en sus oraciones.

Volver a Dios con todo el corazón en esta Cuaresma, subrayo el Santo Padre si es posible: , porque hay una fuerza que no reside en nuestro corazón, sino que emana del corazón mismo de Dios. Es la fuerza de su misericordia…. El retorno al Señor es posible como "gracia" porque es obra de Dios y fruto de la fe que nosotros reponemos en su misericordia. Pero este retornar a Dios se hace realidad concreta en nuestra vida solo cuando la gracia del Señor penetra en lo íntimo y lo sacude donándonos la fuerza de "rasgar el corazón". Dice además el profeta: "Retorna al Señor, vuestro Dios, porque él es misericordioso y piadoso, lento a la ira, de gran amor, pronto a arrepentirse respecto al mal".

En su mensaje de Miércoles de Ceniza, destacó que “vivir la  Cuaresma es una más intensa y evidente comunión eclesial, superando individualismos y rivalidades, es un signo humilde y precioso para aquellos que están lejanos o indiferentes ante la fe”.

El Papa también dijo, que la limosna, el ayuno y la oración como prácticas fundamentales  son "indicaciones tradicionales en el camino cuaresmal para responder a la invitación de retornar a Dios con todo el corazón’".

Destaóo que  Jesús subraya como debe ser la calidad y la verdad de la relación con Dios lo que califica la autenticidad de cada gesto religioso. Por esto Él denuncia la hipocresía religiosa, el comportamiento que quiere aparecer, las actitudes que buscan el aplauso y la aprobación. El verdadero discípulo no se sirve a sí mismo o al "público", sino a su Señor, en la simplicidad y en la generosidad: "Y el Padre tuyo que ve en el secreto, te recompensará" (Mt 6,4.6.18).

Nuestro testimonio entonces será siempre más incisivo cuanto menos busquemos nuestra gloria y seremos conscientes que la recompensa del justo es Dios mismo, estar unidos a Él, aquí, en el camino de la fe y, al final de nuestra vida, en la paz y en la luz del encuentro cara a cara con Él para siempre (cfr 1 Cor 13,12).

La invitación del Papa para esta Cuaresma es como lo dijo finalizando su homilía, una  invitación a la conversión a "volver a Dios con todo el corazón", acogiendo su gracia que nos hace hombres nuevos, con aquella sorprendente novedad que es participación en la vida misma de Jesús, exhortándonos a no ser sordos a este llamado e invitando  a la Virgen María, Madre de la Iglesia y modelo de todo auténtico discípulo del Señor, a que nos acompañe en este itinerario cuaresmal.

FUENTE: http://www.aciprensa.com