¿Después de la Fiesta de la Divina Misericordia qué?

¿Después de la Fiesta de la Divina Misericordia qué?

No podemos quedarnos en una celebración bonita de la Fiesta. Quien ha encontrado la belleza de Cristo no puede guardársela para sí mismo. Es fuego que abraza y se debe compartir, es requisito del auténtico culto a la Divina Misericordia, “porque la fe sin obras, por fuerte que sea, es inútil.”.

El mismo Señor Jesús dice a Santa Faustina: Te doy tres formas de ejercer misericordia al prójimo: la primera – la acción, la segunda – la palabra, la tercera – la oración. En estas tres formas está contenida la plenitud de la misericordia y es el testimonio irrefutable del amor hacia Mí. De este modo el alma alaba y adora Mi misericordia. Sí, el primer domingo después de Pascua es la Fiesta de la Misericordia, pero también debe estar presente la acción y pido se rinda culto a Mi Misericordia con la solemne celebración de esta Fiesta y con el culto a la imagen que ha sido pintada. A través de esta imagen concederé muchas gracias a las almas; ella ha de recordar a los hombres las exigencias de Mi Misericordia, porque la fe sin obras, por fuerte que sea, es inútil. (Diario, 742)

 

El Papa Francisco afirma:

La Iglesia es mandada por Cristo resucitado a transmitir a los hombres la remisión de los pecados, para así hacer crecer el reino del amor, sembrar la paz en los corazones, para que se afirme también en la relaciones, en la sociedad y en las instituciones.

Y el Espíritu de Cristo Resucitado expulsa el miedo del corazón de los apóstoles, los empuja a salir del Cenáculo para llevar el Evangelio. ¡Tengamos también nosotros más coraje de dar testimonio de la fe en Cristo Resucitado! ¡No debemos tener miedo de ser cristianos y de vivir como cristianos!

¡Nosotros debemos tener este coraje de ir y anunciar a Cristo resucitado, porque Él es nuestra paz. Él ha traído la paz con su amor, con su perdón, con su sangre y con su misericordia!

E invito a todos a llevar la Buena Noticia, en cada ambiente de vida, con dulzura y respeto.

¡Vayan a las plazas y anuncien a Jesucristo nuestro salvador!

(Regina Coeli plaza de San Pedro 07 de abril de 2013)

 

Vivamos la belleza de la Divina Misericordia y la alegría de compartirla

Vivamos la belleza de ser “misericordiados” y la alegría de ser “misericordiantes”

 

El mensaje de la Divina Misericordia: un modo de hacer Nueva Evangelización.

 

¡Felicidades en tu camino en Misericordia!

P. Ricardo Giraldo