Padre, perdónales

DÍA 23 / ITINERARIO CUARESMAL

Padre, perdónales

VIERNES

Lc 23,33-34. “Llegados al lugar llamado Calvario, le crucificaron allí a él y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. Jesús decía: «Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen.» Se repartieron sus vestidos, echando a suertes.

Estaba el pueblo mirando; los magistrados hacían muecas diciendo: «A otros salvó; que se salve a sí mismo si él es el Cristo de Dios, el Elegido.» También los soldados se burlaban de él y, acercándose, le ofrecían vinagre y le decían: «Si tú eres el Rey de los judíos, ¡sálvate!»

Discípulos: las culpas involuntarias de las almas no retienen Mi amor hacia ellas ni Me impiden unirme a ellas; sin embargo las culpas, aunque sean las más pequeñas, pero voluntarias, frenan Mis gracias y a tales almas no las puedo colmar de Mis dones. (Diario, 1641)

Oremos con santa Faustina: Oh Jesús mío, Tú sabes qué esfuerzos son necesarios para tratar sinceramente y con sencillez con aquellos de los cuales nuestra naturaleza huye, o con los que hicieron sufrir consciente o inconscientemente, esto es imposible humanamente. En tales momentos más que en otras ocasiones, trato de descubrir a Jesús en aquellas personas y por este Mismo Jesús hago todo para ellas. En tales acciones el amor es puro. Este ejercitarse en la caridad templa el alma y la refuerza. No espero nada de las criaturas, por lo tanto no experimento ninguna desilusión; sé que la criatura es pobre en si . Así, pues ¿qué puedo esperar de ella? Dios es todo para mi, deseo valorar todo a la luz de Dios. (Diario 766)