Todo el que en Él cree no perece

DÍA 28 / ITINERARIO CUARESMAL

Todo el que en Él cree no perece

MIÉRCOLES

 

Jn 3,14-17. “Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así tiene que ser levantado el Hijo del hombre, para que todo el que crea tenga por él vida eterna. Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.”

Discípulo: Jesús se presentó delante de mí inesperadamente, despojado de las vestiduras, cubierto de llagas en todo el cuerpo, con los ojos llenos de sangre y de lágrimas, la cara desfigurada, cubierta de salivazos. De repente el Señor me dijo: La esposa debe asemejarse a su Esposo. Entendí estas palabras en profundidad. Aquí no hay lugar para ninguna duda. Mi semejanza a Jesús debe realizarse a través del sufrimiento y la humildad. (Diario, 268)

Oremos con santa Faustina: Oh, incomprensible e impenetrable misericordia de Dios, ¿Quién puede glorificarte y adorarte dignamente? Oh, supremo atributo de Dios todopoderoso, Tú eres la dulce esperanza del pecador. (Diario, 951)